Tag Archives: Ser humano

¿Somos los seres humanos en verdad especiales en comparación con otras especies?

14 Dic

Imagen

 

El estudio de los procesos de encefalización en diferentes especies ha llevado a algunos investigadores a considerar que realmente los seres humanos no tenemos nada de especial pues nuestras capacidades cognitivo-comportamentales no distan mucho de las de otras especies, sin embargo al observar las conclusiones de Fernando Cárdenas en su presentación para la Cátedra Mercedes Rodrigo (2012) se puede concluir que aún falta mucha evidencia para sustentar esta afirmación.

En primer lugar Cárdenas (2012) presentaba datos de estudios experimentales que giraban en torno a la pregunta de cuál era el factor determinante para la capacidad cognitivo-comportamental exhibida por los humanos haciendo comparaciones inter e intra-específicas, concluyendo con estos datos que ni el tamaño del cerebro, principal órgano corporal, ni la densidad celular en el cerebro determinan las diferencias observadas en el comportamiento y la cognición social de diferentes especies.

Observando especialmente la comparación entre primates y ratones se concluye que el ser humano tiene el tamaño de cerebro que le corresponde para un primate de nuestro tamaño, hasta este punto las diferencias entre el ser humano y cualquier otro integrante de la especie de los primates parecería ser inexistente.

Sin embargo empezaron a dibujarse afirmaciones interesantes en cuanto al tamaño de nuestro cerebro al nacer, pues en otras especies este tamaño es el adecuado para que en el momento en que son expulsados por sus madres, las crías deben empezar a caminar y pueden depender en una menor medida de sus madres, lo cual no ocurre en nuestra especie. Nuestro nacimiento “prematuro” obliga a que tengamos que depender de nuestras madres para poder sobrevivir, esto conlleva la creación y fortalecimiento de vínculos no solamente con la madre de la cría sino en muchos casos con otros parientes que serán los encargados de dar a la nueva criatura las herramientas necesarias para su supervivencia en el mundo y esto garantiza la inserción del recién nacido en una sociedad y la conformación de una familia, rasgo que no es únicamente humano, pues también se observa en otras especies.

En el ser humano parecen primar aspectos de mayor dependencia y menor programación instintiva, mayor flexibilidad y modificabilidad.

Los rasgos que parecen ser exclusivamente humanos son aquellos productos de la utilización de las herramientas con las que hemos sido dotados naturalmente adicional al uso del componente creativo en cada una de nuestras actividades. El uso y fabricación de herramientas, junto con la fabricación de herramientas para la elaboración de otras herramientas parece ser compartido con otros tipos de primates y aún con miembros de otras especies como los cuervos.

Observando las características que muchos han mencionado como únicas en los seres humanos, se ha podido comprobar que, en sus formas más básicas, comportamientos como los de ensayo mental y anticipación, la mentira, la transmisión cultural, la guerra y la violencia inter e intra específica, el  lenguaje y la comunicación y el humor pueden presentarse en miembros no humanos de la especie primate así como en otras especies que distan mucho de la nuestra cuando se dispone de las contingencias necesarias para que estos comportamientos se reproduzcan.

La religión y el misticismo, el arte, la conciencia, la psicopatología, dentro de lo que se incluiría conductas como la tortura física y psicológica, el secuestro y la extorsión; el suicidio y las conductas de acoso sistemático hacia otros con la intención explícita de ocasionar daño sí parecen ser exclusivas a la condición humana.

Extrayendo un elemento común a los anteriormente observados, lo que en verdad parece ser exclusivamente humano es la creatividad, no sólo definida como la capacidad de usar los recursos disponibles con fines diferentes a los esperados, así como la voluntad para la realización de diferentes tipos de comportamientos entre los que se resaltan más los que tienen que ver con el arte, la religión y aquellos más cercanos a la psicopatología como la agresión injustificada y exagerada hacia otros.

Parece ser que es este componente de la voluntad, de la iniciativa para la realización de diversos tipos de comportamiento lo que realmente nos hace humanos, pues se ha demostrado a través de diferentes paradigmas experimentales que otros miembros no humanos de nuestra especie e incluso integrantes de otras especies tienen la capacidad de ejecutar nuestros mismos comportamientos, pero no la misma capacidad de iniciarlos sin que las condiciones estén dadas o hayan sido programadas por otros.

La voluntad sería nuestro rasgo distintivo como humanos y el que permite que esos comportamientos básicos observados en otras especies, se observen en nuestro conjunto de maneras ampliamente más sofisticadas y con la capacidad de modificarse y mejorarse.

 

Referencias

Cárdenas, F. (2012). Conferencia Encefalización y procesos humanos. Cátedra Mercedes Rodrigo: De las neuronas a la sociedad. 24 de noviembre de 2012.