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Una razón poderosa para comenzar el cambio educativo

25 Ago

La educación se ha encargado de explotar nuestra mente, de darle un lugar privilegiado a la cabeza olvidando el resto de nuestro cuerpo; se ha encargado de ver los logros académicos como lo máximo que se puede obtener en la vida y en una época era cierto que obtener un título académico aseguraba el éxito en nuestra vida, hoy en día esta situación ha cambiado bastante y seguimos educando a personas que lograrán obtener títulos universitarios pero que tendrán mucha incertidumbre acerca de su futuro, esta inflación académica en la que se requiere obtener un título cada vez mayor para obtener un trabajo ha conducido a los modelos educativos a matar la creatividad, a rezagar talentos que no tienen lugar en la academia, a diagnosticar como enfermedades la diversidad del ser humano y a procurar dejar menos tiempo libre y menos diversión al asunto de vivir.

Hoy más que nunca la educación necesita un cambio, un cambio que es poco probable que se de en los colegios tal y como los conocemos hoy en día, un cambio que tiene que venir de la sociedad y al que nuestros sistemas educativos, con su urgencia de cobertura y calidad en relación con estándares internacionales tendrán que subirse tarde o temprano, un cambio que permitirá que nuestros niños desarrollen sus mejores potenciales, se empoderen de su propio desarrollo y del desarrollo de sus sociedades.

Para lograr este cambio hace falta tiempo pero sobre todo interés para que desde las familias comencemos esta revolución, si la educación está enterrando los talentos de los ciudadanos del futuro y está encaminándolos en una vía sin retorno en la que obtendrán títulos académicos de sobra con los cuales no sabrán qué hacer al final, es tiempo de darle más relevancia a los talentos, inclinaciones y habilidades que nuestros niños, en su infinita diversidad están en la capacidad de desarrollar y llevar al nivel más alto posible.

Nuestro mundo no necesita gente que salga a buscar trabajo para ganar dinero y tenga como sobrevivir, necesitamos educar el ser, desarrollar talentos y habilidades, de manera que cada quien se desempeñe en su área específica de talento y no deba enfrentarse con la dificultad de saber mil cosas que no le sirven para el mundo en el que se encuentra a pesar de sí mismo y a pesar de sus talentos y habilidades.

Diez conversaciones para cambiar la educación

Tus manos son para proteger

19 Mar

Es preciso reconocer que todos podemos hacer algo por los niños que se encuentran a nuestro alrededor, a veces sólo basta con saber escuchar, observar atentamente, hacer caso a nuestro instinto y a las señales que percibimos, más aún cuando se trata de niños y adolescentes, así como se muestra en el siguiente video que lo ilustra de una forma didáctica y sencilla.

Y NO olvidemos que la denuncia es una de las principales herramientas con las que contamos para proteger a niños y adolescentes así como la articulación y fortalecimiento de Redes Protectoras que contribuyan con un mejor entorno para niños y adolescentes, ejemplos de estas redes protectoras puede encontrarlas en este programa del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y Caracol Radio.

PEF

La comunidad tiene en sus manos la protección a niños y adolescentes

28 Feb

derechos-del-nino9 niñas menores de 14 años son violadas al día en Bogotá, aumenta la cifra de menores de 18 años que consumen alcohol y otras sustancias psicoactivas en Bogotá así como la cifra de menores maltratados y abusados por sus propios familiares y personas cercanas… Ya son titulares obligados en la prensa, ¿qué está pasando con la comunidad que rodea a esos niños?.

Es cierto que las primeras personas responsables de la seguridad y el adecuado desarrollo de niños y adolescentes son los padres de familia, pero NO son los únicos, pues TODOS los adultos somos responsables de su protección, ¿cómo es posible que la comunidad que rodea una institución educativa no se de cuenta de los abusos que se cometen alrededor de esta?, ¿qué está pasando para que toleren el maltrato y abuso a menores de 18 años sin que se haga ni siquiera una denuncia?.

Si las comunidades no son capaces de proteger nuestro tesoro más preciado: niños y adolescentes, ¿cómo podremos esperar tener una mejor calidad de vida mañana?, ¿cómo pretendemos reducir las cifras de delincuencia?, ¿cómo pretendemos competir con las promesas de grupos armados que aprovechan para atraer a niños y adolescentes, ofreciéndoles un mejor mañana?.

Son demasiadas preguntas que cuestionan a nuestra sociedad, pero más allá de cuestionar a la sociedad es necesario que usted, quien se encuentra en este momento leyendo estas líneas se pregunte, ¿qué estoy haciendo yo por mi comunidad?, no tengo que hacer grandes cosas, me basta con estar alerta de lo que pueda ocurrir en mi entorno inmediato, tener claro que los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás y esto implica que ninguna persona puede ocasionarles daño, inducirlos a la comisión de conductas delictivas, ilegales o inapropiadas para su etapa de desarrollo, ni siquiera su propio padre o madre.

Que no nos confunda ese cuentico de que “es mi hijo, yo sabré cómo lo manejo”. Comúnmente quienes utilizan este tipo de frase lo hacen para excusar su maltrato hacia un niño o adolescente, pues si un padre no tiene la competencia para criar a un hijo, garantizándole un desarrollo en las condiciones mínimas para que tenga un mejor mañana, seguramente habrá otra persona que no siendo su familiar podrá hacerlo, en esta y en todas las situaciones deben prevalecer los derechos y libertades fundamentales de niños y adolescentes.

Algunas reglas para garantizar el uso seguro de las TIC en la infancia y la adolescencia

9 Ene

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Varios diarios digitales informaron acerca de un curioso regalo de una madre a su hijo de 13 años, un iphone no es nada del otro mundo en nuestros días, lo curioso del regalo es que si aceptaba recibirlo también debía aceptar una serie de reglas estipuladas en un contrato entre madre e hijo, estas son las reglas que allí se señalan:

  1. Es mi teléfono [de la madre]. Yo lo he comprado. He pagado por él. Yo te lo cedo. ¿No soy la mejor?
  2. Siempre sabré la contraseña.
  3. Si suena, responde. Es un teléfono. Di hola, sé educado. Nunca ignores la llamada si es de tu padre o de tu madre. Nunca la ignores.
  4. Danos el teléfono a las 19,30h si al día siguiente tienes clases, y a las 21.00h el fin de semana. Se apagará durante la noche y se volverá a encender a las 07.30h. Respeta los horarios de las otras familias, como a nosotros nos gusta que también se respete.
  5. El teléfono no irá contigo al colegio. Conversa con la gente con la que luego te mandas mensajes. Es una habilidad social.
  6. Si se te cae a la bañera, al suelo o se rompe, tú eres el responsable de pagar la reparación. Debes tener ese gasto previsto.
  7. No uses la tecnología para mentir o vacilar a nadie. No participes en conversaciones que pueden herir a otros. Sé un buen amigo o al menos aléjate de esas situaciones.
  8. No envíes mensajes, correos o contactes con gente con la que no lo harías en persona.
  9. No converses por el teléfono móvil con las personas a las que no traerías a casa.
  10. Nada de porno. Busca en internet información y compártelo conmigo. Si tienes cualquier duda pregunta a alguien. Preferiblemente a tu padre o a mí.
  11. Apágalo o ponlo en silencio cuando estés en público. Sobre todo en los restaurantes, cines o cuándo estés hablando con una persona. No eres maleducado, no dejes que un iPhone cambie eso.
  12. No envíes o recibas imágenes de las partes íntimas de nadie. No te rías. Algún día estarás tentado aunque seas muy inteligente. Es peligroso y pude arruinar tu adolescencia. Es una mala idea. El ciberespacio es más grande y poderoso que tú. Y es difícil hacer que algo desaparezca, incluida la mala reputación.
  13. No hagas fotos y vídeo de todo. No hay necesidad de documentar tu vida entera. Vive tus experiencias. Se almacenarán en tu memoria para siempre.
  14. De vez en cuando el teléfono en casa y siéntete seguro con la decisión. No es una extensión de cuerpo. Aprende a vivir sin ello.
  15. Descarga música nueva o vieja o diferente de la que escuchan millones de personas al mismo tiempo. Tu generación tiene acceso a más canciones que nunca nadie ha tenido opción antes. Disfruta la ventaja. Expande tus horizontes.
  16. Los juegos de palabras, puzles o los de entrenamiento mental son los mejores.
  17. Mantén los ojos abiertos. Mira el mundo que pasa a tu alrededor. Mira por las ventanas. Escucha a los pájaros. Da paseos. Habla con desconocidos. Pregúntate sin usar Google..
  18. Si pierdes el rumbo te quitaré el teléfono. Nos sentaremos a hablar sobre ello y empezaremos de nuevo. Tú y yo estamos siempre aprendiendo. Estoy en tu equipo y estamos juntos en esto.

En verdad sería útil si a cada regalo tecnológico que hoy en día se le hace a niños y adolescentes se le añadieran algunas de estas reglas, lo ideal sería que fueran todas, pues no sólo aseguran que se haga un buen uso de este sino que previenen riesgos comunes en estas épocas en las que lo digital rompe límites y expone a muchas personas al engaño, la extorsión, el consumo desmedido y aún más a niños y adolescentes a las redes mundiales de trata de personas que están siempre al acecho.

Cuidemos a nuestros niños y adolescentes, el uso de las TIC debe tener unos límites claramente definidos, hay que aprovecharlas pero manteniendo como principio general el cuidado a sí mismo y a los demás.

¿Qué otras reglas añadirían ustedes a esta lista?

5 Lecciones de Kofi Annan sobre Bienestar

27 Dic

Kofi Annan, en su último discurso como Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, el 11 de diciembre de 2006 comunicó estas 5 lecciones sobre su trabajo durante 10 años; útiles para poner en práctica en cualquier organización:

  1. ‘Que la Hermandad de los hombres trascienda la soberanía de las naciones.’ En el mundo actual, la seguridad de cada uno de nosotros está ligada al de todos los demás. Todos compartimos la responsabilidad por la seguridad del otro. Kofi Annan reclamó que la soberanía de las naciones ya no podían ser utilizadas por los gobiernos para esconderse, o como una excusa para no hacer nada cuando se cometen delitos en otros países.
  2. ‘Que el gran tesoro de la Tierra resida en la personalidad humana’ No sólo somos todos responsables de la seguridad mutua, sino también somos, en cierta medida, responsables del bienestar del otro. La solidaridad mundial es a la vez necesaria y posible. Es necesaria porque sin una medida de solidaridad ninguna sociedad podría ser verdaderamente estable y la prosperidad de nadie está verdaderamente segura. Por eso, la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas adoptó un conjunto de objetivos – los “Objetivos de Desarrollo del Milenio” – que deben alcanzarse antes de 2015.
  3. ‘Que la justicia económica puede ser obtenida mejor por hombres libres a través de la libre empresa.’ Tanto la seguridad y el desarrollo, dependen en última instancia del respeto de los derechos humanos y el Estado de derecho. Aunque nuestro mundo cada vez más es interdependiente, aún se sigue dividido – no sólo por las diferencias económicas, sino también por la religión y la cultura. Esto no es un problema en sí mismo. A lo largo de la historia, la vida humana ha sido enriquecida por la diversidad y las diferentes comunidades que han aprendido unos de otros. Pero si nuestras diferentes comunidades viven juntas en paz, hay que destacar también lo que nos une: nuestra humanidad común y nuestra creencia compartida de que la dignidad humana y los derechos deben ser protegidos por la ley.
  4. ‘Que los gobiernos deben ser de leyes más que de hombres.’ Los gobiernos deben ser responsables de sus acciones en el ámbito internacional, así como en el nacional.
  5. Sólo podemos hacer todas estas cosas, trabajando juntos a través de un sistema multilateral, y haciendo el mejor uso posible de nuestros talentos, oportunidades y acciones. Esto simplemente significa que servir a la humanidad es la mejor obra de una vida.

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Proteger a niños y adolescentes no es una opción, es nuestro deber como adultos

14 Dic

Reiteradamente se menciona por parte de organizaciones no gubernamentales que trabajan en favor de la infancia y la adolescencia lo que está en nuestra carta magna y que debería orientar nuestras acciones como ciudadanos: los adultos somos corresponsables de nuestra infancia y adolescencia (Artículo 44).

Esta afirmación tiene implicaciones bastante simples que al parecer no son de sentido común para la mayoría de los adultos, la primera de ellas tiene que ver con que la constitución política de Colombia habla de niños y adolescentes, en ningún momento está especificando si los adultos deben asumir su corresponsabilidad sólo con sus parientes (hijos, sobrinos, hermanos, primos), conocidos o vecinos; nuestra carta magna se refiere a todo niño y adolescente, es decir todas las personas que son menores de 18 años.

Es cierto, los padres son los primeros llamados a asumir esa responsabilidad, pues por cuestiones evolutivas, que en este artículo no presentaré pero pueden encontrar en otros apartados de este blog, los seres humanos nacemos con un nivel de desarrollo inferior para poder sobrevivir, sólo aprendemos a caminar luego de un año o quizá más de haber nacido,  podemos comunicarnos efectivamente después de nuestros primeros dos o tres años de vida y sólo podemos valernos por nosotros mismos a la edad de 23 años (algunos sólo hasta después de los 30 y muchos adolescentes argumentarían que desde los 13 pueden hacerlo).

De manera que teniendo en cuenta que niños y adolescentes requieren del cuidado y protección de un adulto (sea o no su padre o madres) para alcanzar un nivel de desarrollo óptimo, lo más natural sería que en verdad recibieran esa protección, que no estuviéramos esperando que entidades estatales como el ICBF se hicieran cargo cuando las consecuencias de la desprotección han llegado al extremo.

Si cada adulto, cada ciudadano asumiera su responsabilidad con el niño, niña o adolescente que está cerca de él, el Estado seguramente podría destinar mayores recursos a la prevención y no al tratamiento de tantas situaciones que hoy van en contra de los derechos y libertades de niños y adolescentes, situaciones que no son más que síntomas de una sociedad enferma.

Algo muy sencillo que podemos empezar a hacer, especialmente en esta época de fiestas, regocijo, alegría y licor es protegerlos del consumo temprano de alcohol, el cual no sólo tiene efectos negativos en su organismo al dificultar el curso normal del desarrollo de su sistema nervioso y de otros sistemas, sino que también tiene consecuencias sociales negativas como el asumir de manera irresponsable e inconsciente riesgos en el ejercicio de su sexualidad y exponerse a situaciones de violencia y muerte.

Es una cuestión de ley, recordemos la famosa frase que escuchamos y vemos en la publicidad de todos los días “Prohíbase el expendio de bebidas embriagantes a menores de 18 años. Ley 124 de 1994” y por lo tanto una cuestión de ciudadanía: no permita que un menor de 18 años consuma bebidas con contenido alcohólico, no le ofrezca bebidas alcohólicas y no tolere que otros lo hagan, si un menor de 18 años le pide una de estas bebidas, sea firme y exprésele las razones por las cuales el consumo de alcohol puede perjudicarlo y a quienes lo rodean. y en caso de que conozca situaciones en las que ya no puede evitar el consumo, denúncielas.

Para denunciar estas situaciones y en general todas las que tengan que ver con vulneración a los derechos y libertades de niños y adolescentes (maltrato infantil, abuso y explotación sexual comercial infantil, trabajo infantil y exposición a contenidos inadecuados en medios de comunicación) acuda a Te Protejo respaldado por el ICBF, la Policía Nacional, el Ministerio de las TIC, Telefónica y Red PaPaz.

Los adultos podemos y debemos proteger a niños y adolescentes de estos y otros riesgos que impidan su normal desarrollo, ellos cuentan con nosotros.

Evidencia y explicación evolutiva del maltrato infantil o fenómeno Cenicienta

24 Nov

Maltrato Infantil

El maltrato infantil reúne diferentes formas de violencia que aparecen de primeras en los datos de niños y adolescentes víctimas del abuso del poder por parte de sus familias o cuidadores. En el 2011 se presentaron 11495 casos de violencia intrafamiliar en los que niños y adolescentes fueron las víctimas y entre enero y abril de 2012 Medicina Legal registró 3336 valoraciones por estas situaciones (Instituto de Medicina Legal, 2012).

Algunas formas de maltrato son los golpes como forma de castigo frente a un comportamiento juzgado como inadecuado por el adulto (maltrato físico), también puede incluir insultos o descalificaciones verbales,  discriminación, rechazo, indiferencia (maltrato psicológico) o puede tratarse de maltrato infantil en sus peores formas, como lo son el trabajo infantil en actividades que implican un alto riesgo para la integridad, derechos y libertades de niños y adolescentes, así como el abuso y la explotación sexual. El asesinato a niños y adolescentes se vería como la consecuencia directa o indirecta de estos diferentes tipos de maltrato ejercido de parte de un adulto.

Daly y Salmon (1998) se refieren a diferentes formas de maltrato de la cual son víctimas a diario y desde tiempos remotos niños y adolescentes, de manera diferencial dependiendo de la edad de los padres, el orden de nacimiento de los hijos, el parentesco y otras variables fenotípicas.

El maltrato o el ejercicio de la violencia hacia otro presentado como forma desadaptativa de solución de conflictos, especialmente en el seno de una familia, ha sido tema de especial relevancia para el estudio de características evolutivas del ser humano tales como la inversión de mayores recursos y esfuerzos en la perpetuación de sus genes y en la posible retribución del cuidado que se otorga a las crías que los “aseguren” en situaciones de vulnerabilidad como la vejez o la discapacidad.

Se presenta esta característica fenotípica de inversión en la conservación de sus características genéticas en la descendencia de manera relacionada con la duda sobre la verdadera paternidad, en tanto la maternidad es 100% cierta; en relación con estas dos características, al presentar el caso de los murciélagos, quienes tienen una cantidad elevada de crías y estas se mantienen en un mismo lugar físico junto con las crías de los de su misma especia, se argumentó por mucho tiempo que las madres alimentaban a las crías de manera indistinta, sin darse cuenta cuáles eran y cuáles no eran sus crías. Sin embargo tiempo después al hacer un análisis más cuidadoso de los casos observados se encontró que las madres sí pueden reconocer y distinguir sus crías de las crías de otras madres y dedican sus esfuerzo de alimentación y cuidado de manera exclusiva a sus propias crías (Day y Salmon, 1998; Rohwer, Herron y Daly, 1999).

Daly y su equipo han demostrado a través de la recopilación de evidencia desde la década de los 80 que los hijastros, niños que llegan a una familia conformada por una mujer, que ha tenido hijos producto de su primera unión, con una nueva pareja; presentan una tasa significativamente más alta de maltrato por parte de sus padrastros o madrastras. Así mismo se encuentra una cifra significativamente más alta de homicidios de niños y niñas en este tipo de hogares.

Al hacer la comparación entre casos de parricidio y suicidio, la tasa de homicidios es significativamente más alta en los padrastros, sin embargo, al observar la tasa de suicidios por depresión relacionadas con la culpa desatada por el asesinato, estos se presentan más en padres genéticos que cometieron parricidio que en los padrastros que asesinaron a sus hijastros.

Aparte de la conclusión inmediata que revela que los padres no tratan de la misma manera a sus hijos y tienen mayor preferencia por los que son propios, por lo cual invierten más recursos y tiempo en los cuidados que sus propios hijos necesitan que en el cuidado y apoyo a los hijastros, es preciso extraer una conclusión muy importante y es que estas cifras revelan un factor de riesgo que es necesario atender con los niños que viven en familias conformadas con nuevas parejas y que son producto de uniones previas.

Si se conoce que los hijastros tienen un mayor riesgo de ser víctimas de maltrato infantil por parte de su padrastro o madrastra esto debe tener implicaciones en términos de salud pública. Según lo señalaba Daly el maltrato infantil hacia los hijastros no ocurre en todas las uniones porque los padrastros o madrastras pueden aprender a brindar buen trato a los que no son hijos propios.

Por lo tanto un esfuerzo clave en relación con este factor de riesgo es el de fomentar programas de promoción del buen trato especialmente en las familias conformadas por padrastros-madrastras-hijastros a través de campañas de sensibilización sobre la importancia del buen trato pero también a través del funcionamiento de los mecanismos legales que permitan que las denuncias por casos de maltrato infantil tomen en cuenta si este viene o no de parte de un padrastro-madrastra y se tomen los correctivos necesarios y a tiempo para evitar que se llegue al extremo del homicidio.

Comprendemos que es una cuestión evolutiva que cada padre o madre dirija sus recursos de manera preferencial a sus propios hijos o a quienes son un mejor reflejo de la herencia de sus características, sin embargo esto no se debe convertir en una excusa para la ocurrencia del maltrato infantil, deben tomarse acciones de prevención, denuncia e implementación de la ley.

Es muy importante contar con este tipo de explicación evolutiva frente a la ocurrencia de maltrato infantil pues cada día se tiene más conocimiento de casos que afectan a niños y adolescentes y es necesario hacer también una intervención diferencial en familias genéticas y familias conformadas por hijos que son producto de uniones previas.

Quedan algunas preguntas en relación con la implicación de este fenómeno de inversión parental diferencial en el cuidado y aporte a los hijos, ¿cómo se presenta esta inversión parental en hijos adoptados?, ¿cómo promover la incidencia de este tipo de hallazgos en la Política Pública sobre la Familia?, ¿cómo mejorar el sistema de protección a niños y adolescentes en pro de identificar de manera temprana posibles riesgos asociados con el tipo de familia en la que convive?

Referencias

Instituto Nacional de Medicina Legal (2012). Forensis: Datos oficiales sobre la violencia en Colombia en el 2011

Rohwer, S.; Herron, J. y Daly, M. (1999). Stepparental Behavior as Mating Effort in Birds and Other Animals. Evolution and Human Behavior. 20, 367 – 390.

Salmon, C y Daly, M. (1998). Birth Order and Familial Sentiment: Middleborns are different. Evolution and human behavior, 72 (3), 364 – 372.